Sergio Pitol, el autor soterrado de la literatura mexicana

Ángeles Mastretta (Puebla, 1949)
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Sergio Pitol, el autor soterrado de la literatura mexicana

Sergio Pitol, el autor soterrado de la literatura mexicana

Por Jesús Alejo

“Aquí la evocación al autor de títulos como El tañido de una flauta, Juegos florales, El desfile del amor”

Durante casi tres décadas vivió fuera de México. Unos años bajo la comodidad de la diplomacia, muchos otros con una leyenda a cuestas: viajaba en barcos cargueros, donde se permitía hacer las traducciones que terminaron por enriquecer a la bibliografía publicada en español, porque sus esfuerzos no quedaron en México, ni en España, sino en Argentina, en Colombia o en distintos países a donde llegaban sus libros.

Pese a todo ello, no se le consideraba de los escritores populares, sino más bien de culto: un escritor para escritores, de lo que siempre estuvo consciente Sergio Pitol: “he sido un escritor de los que llaman difíciles, de pocos lectores, pero fieles. Tampoco se trata de algo que me preocupe, porque en realidad jamás he estado interesado en escribir sobre lo que está de moda o resulta fácil para el lector”.

En las charlas periodísticas o cotidianas, el escritor poblano pero que abrazó a Veracruz, en especial a Xalapa, como su verdadera patria, los comentarios de Víctor García de la Concha (presidente de la Real Academia Española de la Lengua y del jurado del Premio Cervantes), que lo definían de pies a cabeza.

“(Pitol)… es importantísimo para los hispanohablantes, por su doble dimensión de novelista y ensayista. Su capacidad para adelantarse a lo que son tendencias muy acentuadas en los últimos años de lo que es la novela abierta, que integra no sólo la narración, sino la reflexión y el ensayo. Es decir, una fusión de géneros.”

“Eso lo que yo he hecho desde mis primeros cuentos y novelas, esa forma no era moderna ni nada. Entonces yo tengo muy pocos lectores, muy fieles pero es reducido”.

Aquí la evocación al autor de títulos como El tañido de una flauta, Juegos florales, El desfile del amor, Domar a la divina garza y La vida conyugal, así como una trilogía de libros inclasificables, como son El arte de la fuga, El viaje y El mago de Viena.